Carta abierta a nuestros Huéspedes
Nuestra residencia lleva el nombre de KFAR SABIM (del hebreo: Aldea de Abuelos) porque la idea de lugar familiar es la que orienta nuestro trabajo y marca nuestra postura y propuestas frente a los múltiples ofrecimientos que existen en esta área.
La concepción humanista rige nuestro trabajo diario y nuestra idea de lugar para vivir. El respeto por la persona, el refuerzo de su socialización, la calidad y la calidez de las relaciones interpersonales y la valoración del acercamiento individual en una labor personalizada es la forma en que logramos que cada uno mantenga su individualidad dentro del conjunto de huéspedes.
Somos una residencia orientada hacia la comunidad judía, haciendo hincapié en el mantenimiento de nuestras costumbres y nuestras tradiciones. Brindamos a nuestros habitantes el apoyo espiritual que necesitan para continuar nutriéndose de las fuentes de la vida y seguir participando en una comunidad activa. Reconocemos y valoramos nuestra cultura milenaria como fuente de identidad y entendimiento.
Nuestro proyecto institucional se enmarca en un momento histórico en que el cuidado de las personas mayores recae en instituciones que pueden brindar los recursos necesarios y que mantengan los valores éticos de la sociedad y de la profesión médica.
La teoría que fundamenta nuestro trabajo cotidiano ha demostrado que el sujeto que es activo mantiene su capacidad de interactuar con el grupo y conquistar por si mismo la fuerza que le permite continuar con su vivir. Por eso ofrecemos a nuestros residentes la posibilidad de realizar tareas en laborterapia, musicoterapia y recreación y experimentar diversos elementos que les despierten nuevas inquietudes y curiosidades, tanto en forma individual como grupal. La labor así entendida es un factor de estímulo psicológico y de mantenimiento de las relaciones afectivas y sociales.
La calidad de la asistencia y cuidado ocupa y preocupa a nuestro personal. Ellos saben que entender es afianzar la confianza de cada uno en sí mismo y reforzar la confianza mutua. Nuestro personal tiene en la dirección de nuestra institución el lugar que necesitan para plantear las dificultades que surgen en el trabajo y planificar soluciones para cada circunstancia.
La institución los capacita y acompaña en el trabajo cotidiano creando las condiciones adecuadas para el mejor desarrollo de sus funciones en un clima de seguridad y confianza. Esto se traduce en un profesionalismo creativo que estimula a nuestros residentes en forma alegre y placentera.
Para llevar a cabo nuestras actividades disponemos de los recursos e infraestructura indispensables, tales como salón comedor y sala de estar, recepción, amplias habitaciones amuebladas confortablemente, cocina específicamente equipada, biblioteca, TV por cable, baños amplios y acondicionados especialmente.
Nuestra residencia dispone de los recursos humanos y materiales necesarios y suficientes para brindar a nuestros huéspedes la calidad asistencial que ya forma parte de nuestra identidad. |